Entender el origen: ¿Por qué mi cuerpo ataca mi piel?

Una de las preguntas más frecuentes en la consulta de la Dra. Patricia Gutiérrez Ontalvilla es: «¿Por qué me ha pasado esto a mí?». Aunque durante décadas el origen del Liquen Escleroso Vulvar (LEV) fue un misterio, la investigación actual apunta con fuerza a un componente autoinmune como el principal responsable.

En el LEV, el sistema inmunitario, diseñado para protegernos, comete un error y comienza a atacar las células de la propia piel vulvar. Este ataque crónico produce una inflamación que altera la estructura del tejido, dando lugar a la fibrosis y la atrofia que caracteriza a la enfermedad.

La conexión con otras enfermedades autoinmunes

La ciencia ha demostrado que muchas pacientes con liquen escleroso presentan también otras condiciones autoinmunes, como tiroiditis de Hashimoto, vitíligo o alopecia areata. Esto refuerza la idea de que existe una predisposición genética en la que el sistema inmune está «sobreexcitado».

El papel de la inflamación crónica

Cuando el cuerpo ataca la dermis, se destruyen las fibras de colágeno y elastina. Es por eso que la piel pierde su color natural y se vuelve blanca y rígida. No es una falta de higiene, ni un contagio; es un proceso biológico complejo que ocurre bajo la superficie cutánea.

¿Cómo ayuda el Protocolo Liquenia® en este proceso?

Si bien los corticoides ayudan a «apagar» el fuego de la inflamación, no reparan el daño ya causado. Aquí es donde entra la medicina regenerativa. El uso de células madre derivadas de la grasa de la propia paciente (Nanofat) permite no solo calmar esa respuesta inmune alterada, sino regenerar el tejido que ya ha sido dañado por la fibrosis.

En la Fundación Nixarian, creemos que entender la ciencia detrás de tu cuerpo es el primer paso para recuperar el control. La educación es curativa.

Si quieres profundizar en los mecanismos científicos del LEV, te invitamos a consultar la sección de investigación en FundacionNixarian.org y a seguir nuestra divulgación en Instagram.